En esta serie de obras he tomado como disparador lo masculino y lo femenino y sus similitudes y singularidades,para formar una tercera imágen, una tercera opción que tiene que ver con la fusión de los dos: la concepción. He trabajado varios años con este tema y creo q lo que me fascina al respecto es que el sexo y la reproducción son unas de las pocas cosas que nos recuerdan que no somos distintos de otros seres, que formamos parte de un todo, y que sin este instinto que nos lleva a amarnos, desapareceríamos como especie. Esto, que parece algo tan obvio para la ciencia, que miles de veces vimos y estudiamos en el colegio sigue pereciéndome absolutamnete mágico. El hecho de que de la fusión de dos células lleve a la creación de un nuevo ser no se puede catalogar de otra manera q de milagro, no importa cuanto tratamos de racionalizarlo me sigue fascinando.
Antes de la concepción esta, claro, el sexo. Demonizado durante siglos por la cultura cristiana occidental y considerado sagrado por muchas culturas orientales el sexo es el origen de la vida, lo primario, y también, lo más puramente instintivo. Desde el sexo crudo y animal de un violador hasta le maravilla incomparable de "hacer el amor" con aquella persona a quien se ama, el sexo mueve al mundo en muchos sentidos; y es, personalmente, una de las cosas más fascinantes de nuestra existencia
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